En intento de espera lánguido,
en suave pulular de tiempo espasmico
atraviesa con espesa calma
los lugares fríos, la esperanza
Desesperada, abierta, epileptoide,
profunda y sola, como luna de yeso.
Tímida, débil, quieta y parca,
como piedra caliza
se dio cuenta el dolor de mi?
plastiforme, orugosa, acrílica,
aguda y sola, aparece y desaparece
en los rincones de los rincones.
en compás amenazado los sueños,
luchan donde lloran las risas no reídas
buscan destinos mas cálidos
sin nombres de color oxido ocre
quien esta del otro lado de la realidad?
la mirada cautiva de osario pasado?
los choques calculados de lo que duele el placer?
las esquirlas que mienten futuro?
apenas, como una pluma en el aire, la esperanza
encuentra escuetos remansos de alquitranada historia,
esotéricos y penumbrosos suelos en quebrada
por donde transita en un equilibrio tácito
acostumbrada en capa y espada
de espalda azotada y sin la pequeña paz,
de saber que es lo que deseamos,
llega al remanso momento de felicidad.
quien esta del otro lado de la realidad?
la tarea artesanal del ser?
lo irascible, merodeador e inconexo de la angustia?
las capsulas pegadas de lo que se teme?
por abismos mas profundos y sacros
se han encerrado a gritar mas miedos
se ha visto mas tristeza encriptada
se han roto desesperados los colores
Ella, espera agazapada la muerte expectante,
que cuelga pendulosa en las acequias de los
caminos inexorables, pide, en un gesto salvador y
con ojos cansinos, un lugar de redención.