martes, 8 de marzo de 2016

Umbral de Sangre


Te matamos sin piedad, te desgarramos, 
te pisamos los sueños, te lastimamos,
te asfixiamos el aire, te pateamos,
te atropellamos la vida, te dañamos.

Te pegamos, te atamos las manos 
te cortamos las alas desplegadas.
Te devoramos el alma inquieta,
ilusionada y siempre pujante.

Te amamos desesperadamente,
te cuidamos y protegemos. 
Te admiramos y te veneramos, 
te sentimos vida y nos abrigas en vientre.

Muchas veces, tu libertad 
es tu condena de muerte.
Permitirte volar? no te dejamos.
Como vas a volar insoportablemente

Los umbrales de sangre aparecen y 
se imponen, se atropellan 
en caída destructiva e impaciente,
ante los limites de desfallecen.

Se queda sin palabras el verbo 
que salva, que divide la fuerza 
del argumento, del refugio 
de no matar, por que ellas siempre mueren.

Mueren aguantando, gritando, 
pataleando, llorando, empapadas
de umbrales de sangre que se transgreden.  
Pegando, sufriendo y luchando.

Tanto miedo inunda? tanto clamor 
por apagar su fuego? por que no 
soñamos otros arpegios menos 
abjectos, arpegios mas nobles y verdaderos 

Que los umbrales de sangre no 
sean de sangre, que los umbrales 
nos ayuden  a saber comprender, 
a saber tolerar, a saber amar,
por que ellas.. ellas compañeros
ya lo saben largamente...
  

                                                                   Martes 8 de Marzo 2016