martes, 27 de octubre de 2015

De la libertad no se vuelve


Ante lo amorfo de las sensaciones,
ante los indicios de desesperanza.
entre eso que nunca claudica,
la resistencia de los bastiones.

Antes de seguir en caída por este precipicio,
de no poder mirar mas allá, por la humedad de los ojos.
Ante el espasmo de las fracturas vidriosas
ante ese dolor vacío desentendido y sin rumbo.

Orillemos caminando el campo lastimado,
tocando con las yemas de los dedos de una mano
Sintiendo devuelta el hambre de la gloria,
cuidando entre cada piedra rota, los brotes.

Defendiendo donde están sembrados,
los retoños la libertad irreversible.
Esos verdes refugios que hacen soñar,
esas raíces que no desaparecen.

Por que hay quienes dibujaron con alegría el rumbo,
por que la locura no se entiende cuando marca caminos.
Por que la dignidad es un tatuaje que no se borra,
ni en los mas adversos escenarios.

Por que siempre hay fuego en las cenizas,
por que el sol, todos los días da su oportunidad.
Por que la libertad es una responsabilidad
por hay quienes cayeron en el camino y faltan.

Por que lo que queda de ellos, son los emblemas
por que hay veces que la muerte no es tan la muerte.
Por que la lucha es contra olvidar las marcas que dejaron,
por que la lucha no se negocia, no se deja y se abraza.

Por que hay caras que no se olvidan y aparecen,
como un cachetazo en la cara, para seguir despierto
Como un corazón latiendo iluminado e incandescente,
en el medio de todo este supuesto terror organizado.

por que me enseñaron... que de la libertad no se vuelve.





  





viernes, 4 de septiembre de 2015

Tejas Rotas

En esas esquinas frías, de faroles amarillos
aprendiendo a ayudar heridas abiertas,
devorándome a bocanadas la piel seca del alma,
levantando del piso las escamas caídas.

Como de paso, destinado al destino inflexible
Intentando despertar del muerto letargo.
De andar y tiempo vacilante  tejido en la penumbra,
los viscosos y cansinos  lugares del alma.

Te queda eso de caminante con mortajas etéreas
llevando a cuestas las tribulaciones del alma
En una salina inmensa de incertidumbres
sin el rumbo dibujado en  el camino.

De solo pensar un suspiro largo,
de grises algo gastados y de lejos.
Apura la exigencia de reír en muecas,
dando un abrazo a las derrotas vividas.

Miserias miseras que desarman  el sol
dejándolo  oscuro, descartado y silencioso.
Las tejas rotas borravino desparramadas,
quedan en el suelo de todas tus respuestas.

Así y sin decir nada, el muro de fantasmas
negros te persigue en un canto agudo.
Tu carroza apurada de sueños vestidos de gala,
huyen de la desilusión permanente.

Solo las caricias del terciopelo de la experiencia
te devuelve un ahora raro, desarmado de prosa.
El fuego de tus ganas se apaga, el velo frágil ahoga
tu fuerza, pero no te mata, te deja respirar un poco.






lunes, 20 de abril de 2015

Hombre

Practico y preciso, hombre acústico en su eco,
despojado de fallas, de impiadoso gesto.
Abrigado en el aura de la gloria histórica, 
de caudal en caída en perfecto ángulo.

Inseparable mármol de aclamada línea, 
con solo venas en cause de piedra blanca.
Están absueltos de tus hombros sin tiempo,
lo adverso del mortal y su batalla por vivir. 

Aparecen en tus líneas, lo corpóreo del don 
del arte humano, como tallado, amable y duradero.
En arpegios de música, se deshacen las miradas
de los casuales visitantes, que acopian el lugar. 

En un quizás y con el miedo de la escena diaria,
solo la luz del sol protege y ampara tu presencia. 
Quitando de un golpe seco, ruidoso y tímido, 
el aire estanco de tus días de silencio eterno. 

Habla sin palabras, hace de su arte el símbolo,
sin ruidos escandalosos, grita a todos su belleza. 
Permanece, sobre la vereda lacónica  de su largo día,
Atravesando la tempestad irreversible de la historia. 

En Florencia, ese día llovía, ese día llovía como tantos
otros, se humedecían las farolas negras y los puentes.
Una mujer, con una elegancia exacta, juntaba sus pies
para un retrato casual, ofreciendo un final sensible y delicado.


                                                               Florencia, 30/05/10



viernes, 13 de marzo de 2015

Y Das

Mi hoy
mi mañana
mi ayer
mi día
mi noche
mi cielo
mi ángel
mi ruido
mi luna
me alumbra
me cuida
me mima
me rima
mi sol
mi fuego
mi calma
mi cama
me ama
me llama
me deja
me guía
te sigo
me dejo
aparezco
apareces

y das   


13-03-15 La Plata

lunes, 2 de marzo de 2015

Apenas Esperanza

En intento de espera lánguido,
en suave pulular de tiempo espasmico
atraviesa con espesa calma
los lugares fríos, la esperanza

Desesperada, abierta, epileptoide,
profunda y sola, como luna de yeso.
Tímida, débil, quieta y parca,
como piedra caliza

se dio cuenta el dolor de mi?
plastiforme, orugosa, acrílica,
aguda y sola, aparece y desaparece
en los rincones de los rincones.

en compás amenazado los sueños,
luchan donde lloran las risas no reídas
buscan destinos mas cálidos
sin nombres de color oxido ocre

quien esta del otro lado de la realidad?
la mirada cautiva de osario pasado?
los choques calculados de lo que duele el placer?
las esquirlas que mienten futuro?

apenas, como una pluma en el aire, la esperanza
encuentra escuetos remansos de alquitranada historia,
esotéricos y penumbrosos suelos en quebrada
por donde transita en un equilibrio tácito

acostumbrada  en capa y espada
de espalda azotada y sin la pequeña paz,
de saber que es lo que deseamos,
llega al remanso momento de felicidad.

quien esta del otro lado de la realidad?
la tarea artesanal del ser?
lo irascible, merodeador e inconexo de la angustia?
las capsulas pegadas de lo que se teme?

por abismos mas profundos y sacros
se han encerrado a gritar mas miedos
se ha visto mas tristeza encriptada
se han roto desesperados los colores

Ella, espera agazapada la muerte expectante,
que cuelga pendulosa en las acequias de los
caminos inexorables, pide, en un gesto salvador y
con ojos cansinos, un lugar de redención.