Ante
lo amorfo de las sensaciones,
ante
los indicios de desesperanza.
entre
eso que nunca claudica,
la
resistencia de los bastiones.
Antes
de seguir en caída por este precipicio,
de no
poder mirar mas allá, por la humedad de los ojos.
Ante
el espasmo de las fracturas vidriosas
ante
ese dolor vacío desentendido y sin rumbo.
Orillemos
caminando el campo lastimado,
tocando
con las yemas de los dedos de una mano
Sintiendo
devuelta el hambre de la gloria,
cuidando
entre cada piedra rota, los brotes.
Defendiendo
donde están sembrados,
los
retoños la libertad irreversible.
Esos
verdes refugios que hacen soñar,
esas
raíces que no desaparecen.
Por
que hay quienes dibujaron con alegría el rumbo,
por
que la locura no se entiende cuando marca caminos.
Por
que la dignidad es un tatuaje que no se borra,
ni en
los mas adversos escenarios.
Por
que siempre hay fuego en las cenizas,
por
que el sol, todos los días da su oportunidad.
Por
que la libertad es una responsabilidad
por
hay quienes cayeron en el camino y faltan.
Por
que lo que queda de ellos, son los emblemas
por
que hay veces que la muerte no es tan la muerte.
Por
que la lucha es contra olvidar las marcas que dejaron,
por
que la lucha no se negocia, no se deja y se abraza.
Por
que hay caras que no se olvidan y aparecen,
como
un cachetazo en la cara, para seguir despierto
Como
un corazón latiendo iluminado e incandescente,
en el
medio de todo este supuesto terror organizado.
por
que me enseñaron... que de la libertad no se vuelve.