viernes, 7 de diciembre de 2018

Ahí


Ahí, cuando el ocaso corazón siente
Cuando cierran las puertas del alma
Cuando una bandada de aves vuela hacia el sol
Cuando damos por vencido amor

Ahí, cuando el puñal frió da su estocada final
Cuando la perpetuidad se ríe a carcajadas
Cuando las baldosas de las aceras están quebradas
Cuando vendamos  nuestra mirada.

Ahí, cuando hay quejidos, ruidos arbitrarios
Cuando hay nombres y pronombres secundarios
Cuando ya no hace amor conexión 
Cuando apedreamos contra un rincón el corazón

Ahí, cuando estas a la vuelta de la esquina pero no
Cuando no hay tiempo ni  para decir adiós
Cuando todo se vuelve color pero no  
Cuando no hay tiempo para desojar amor

Ahí, sobre un puñado de rosas cortadas y etéreas
cuando ves que no ves, que no es, que perdes
cuando contemplas de mas, que desesperas
cuando ves alrededor del  tiempo y gritas

Ahí, cuando sabes que no es lo que es 
cuando no podes detener el revés  
cuando solo agazapas la piel 
cuando apretas los brazos contra el ser

Ahí, cuando ese desesperado grito se ahoga
cuando tiembla, cuando transpira, cuando respira,
cuando se hace lento, cuando acaricia tu huerto,
cuando te pide el aliento.

Cuando te deja sin bordes, pronombres multiformes,
sin ni siquiera espinas que ayuden, que excusen,
que apacigüen, que den ese nombre que no existe, persiste,
se inventa, deja todos los  lugares tristes, sin colores que visten.

Y sin embargo  es así, dolor aciago
canción lenta, piedad eterna,
Aceptación constante, transformación
Permanente y capaz que no.. 




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